Los dormitorios infantiles son en general un placer para los interioristas. Es un espacio que por más que tiene muchos requerimientos, podemos dar rienda suelta a la imaginación, jugarnos más por colores y diseños, y tal veeeeez un poco sacarnos el gusto que no pudimos darnos cuando éramos peques.

Más allá de la parte divertida, son espacios complejos, que en general combinan muchas actividades, y que no suelen ser los dormitorios con mayores metros cuadrados. Eso nos plantea varios desafíos: ¿cómo diseñamos un dormitorio que sea divertido, funcional y que crezca con ellos?
Tenemos que tener en cuenta:
Mucho espacio de guardado: los niños tienen muchos juguetes, peluches, libros… usualmente están rodeados de familia y amigos que demuestran tu cariño con regalos (y por qué no, si se ponen tan contentos!), y eso resulta en una marea incesante de juegos de encastre, figuras de acción, peluches, casitas de muñecas, autopistas, y mil cosas más, que necesitamos guardar de una manera fácil, para que mantener el orden no sea una tortura, ni para niños ni para adultos!

Muchas funciones diferentes: en su dormitorio, los niños en general centralizan muchas actividades: descanso, juego, estudio, juntadas con amigos, etc, y necesitan tener sus espacios para desarrollar estas actividades cómodamente.
Cambios rápidos: mientras un dormitorio para un adulto, o cualquier otro espacio de la casa puede mantenerse con el mismo diseño por 5, 10 años, los niños en poco tiempo cambian mucho: sus capacidades, sus actividades, su tamaño sin ir más lejos! Y no siempre tenemos la disponibilidad económica o de tiempo para rediseñar completamente el dormitorio cada poco tiempo. Así que debemos tener en cuenta que un dormitorio se pueda ir adaptando (dentro de lo posible) a los cambios que se van a venir en su vida.

¿Cómo lo podemos hacer mejor?
Espacio de guardado: el guardado de juguetes en el día a día no debería ser una lucha (idealmente!), lo deberíamos poder incluir en la rutina del juego (sí sí, dije idealmente, sabemos que no es tan fácil!), y nuestro trabajo como diseñadoras es dar el contexto para ayudar a acercarse a ese ideal. Por eso utilizamos mucho los cajones móviles, con ruedas, que puedan acompañar al niño a donde sea que esté jugando, y que al momento de terminar de jugar, el guardado sea lo más fluido posible. Si a esto le sumamos personalización a su gusto, con apliques simulando motivos diferentes y atractivos (ruedas de tractor, con nubes, arcoiris, unicornios, lo que le guste al niño), lo hacemos más divertido y ayudamos a incluirlo dentro del juego. Por otra parte, para hacer frente a la cantidad, nos gusta agregar espacios de guardado en algunos lugares más clásicamente “residuales”, como por ejemplo colocar cestos o cajones debajo de las escaleras, y aprovechar ese espacio.
Múltiples funciones: para desarrollar varias funciones en espacios pequeños, utilizamos varias estrategias, según lo más adecuado para cada caso. Por ejemplo, en el caso que tengamos altura, podemos desarrollar diferentes funciones a diferentes niveles, por ejemplo, elevando la cama y dejando en la parte de abajo actividades que se hagan sentado, como un escritorio o una mesa para pintar. Muebles que tienen varias funciones nos ayudan también a sacar mayor provecho al espacio: un sofá cama nos permite que el espacio de relax tengo doble función y sirva cuando vienen amigos a dormir, una cama marinera nos permite tener dos (o hasta tres!) camas, o espacio de guardado cuando tiene cajones debajo de la cama.

Adaptarse a los cambios: Toda esa libertad que nos permitimos en los dormitorios infantiles, como poner colores y diseños más jugados, necesitamos compatibilizarla con cambios de funciones, motivos y gustos de los niños según van atravesando etapas. Por eso generalmente hacemos una base neutra o de colores atemporales, que puedan reutilizarse con diferentes motivos, y dejamos los motivos más específicos en objetos más fáciles de cambiar. Por ejemplo, un dormitorio con una pared azul y muebles con detalles en azul y rojo sirve perfecto como base para Spiderman, Capitán América, Transformers, Paw Patrol, Cars, Nacional, motivos náuticos o hasta Super Mario. Podemos mantener la base y modificar el motivo cambiando almohadones, colocando vinilos, alfombras, tiradores: objetos fáciles de cambiar y económicos para una adaptación rápida y fácil.
La adolescencia: Los dormitorios para adolescentes tienen otras consideraciones. La adolescencia es un momento de definición y aserción de la personalidad e individualidad de cada uno, y el diseño del dormitorio debe dejar lugar a esa búsqueda y proceso personal. Por eso al momento de diseñar un dormitorio adolescente, lo importante es dar un contexto a su gusto, pero sin dejarlo estrictamente definido. Así manejamos una paleta de colores de su preferencia, con algunos detalles personalizados a sus actividades, y dejamos lugares como rejillas, carteleras y pizarras donde cada uno pueda expresarse y hacer suyo el espacio.

Los dormitorios infantiles son lugares mágicos, donde la realidad y el juego se encuentran, un refugio para los más pequeños, donde puedan desarrollar todo su potencial y crecer sanos y felices. Nuestros trabajo es sólo acompañar y ayudar a que esto suceda, a su tiempo y en sus términos. Y nos encanta!
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